Independientemente del modo como se clasifica, la Innovación representa un cambio. Implantar este proceso de cambio y conducirlo con vistas a la maximización de los resultados implica:
• Comprensión estratégica de las problemáticas y tendencias del mercado e impacto en las respectivas organizaciones;
• Disponibilidad de un entorno en el que la innovación pueda dar sus frutos;
• Capacidad apropiada de liderazgo y garantía de ejecución.
Por encima de todo, se requiere que los gestores de estos cambios sean innovadores en su pensamiento y ejecución, es decir, que sean creativos.
Un liderazgo creativo inspirará seguramente una innovación exitosa. Ésta, por su parte, permitirá obtener resultados en la disponibilidad de productos, servicios y procesos de negocio diferenciadores que puedan contribuir a una verdadera posición de liderazgo en cada sector de la industria. |